
Esto es un blog. Así que hoy voy a contar mi vida. Ustedes perdonen.
El periódico global en español es El País. Por lo menos eso es lo que dice su cabecera. Tengo la desgracia de leerlo todas las mañanas, en la cama normalmente, cuando, tras un café, mejor me funciona la cabeza. Bueno, la verdad, tampoco es que sea masoquista y sufra tanto. Gracias a él me entero de muchas cosas y leo ahí a muchos de mis periodistas favoritos. Algunos, además, son amigos desde hace tiempo. Y he de confesar que casi todos escriben bien, hasta incluso algunos que detesto.
Es en esto del calentamiento y de la ecología en general en donde el periódico global se ha hecho insoportable. Antes no era así. Hasta publicaban opiniones disidentes. A mí incluso me publicaron un artículo de opinión, allá por 1989, titulado "Las trampas del ozono", cuando estaba de moda aquel asunto.
Pues bien. Afortunadamente el otro día amanecí en Murcia, en donde me habían invitado a dar el día anterior una conferencia y como en el hotel no tenían el periódico global, me conformé con leer el local, "La Verdad". Y la verdad murciana, en primera página, era que el día anterior había arribado a su base de Cartagena el buque español oceanográfico Hespérides, a la vuelta de su última campaña en la Antártida, y su comandante e investigadores, nada más bajarse a tierra, habían declarado que además de detectar más cantidad de hielo, "a pesar de que dicen que hay menos", descubrieron también "más pingüinos". El Hespérides ha detectado en la Antártida más hielo que en la campaña anterior. Comprobé luego por internet que el periódico global de esto no informó nada. Pongo la gráfica de la extensión media del hielo marino que rodea la Antártida en el mes de Abril de los últimos años.
Volviendo al País, hoy R.M. nos mete el rollo algoriano de siempre, ocupando toda la página 38, bajo el título "Más CO2 que nunca". Voy a dejarlo, que de esto ya he tratado en otros posts. (El CO2 en el pasado)
Luego, curiosamente, toda la página 39 está dedicada a la promoción del turismo en un lujoso cayo de Cuba, para que nos animemos todos a ir para allá y de paso, en el recorrido de 6.000 kilómetros de ida y otros 6.000 de vuelta, fertilicemos con CO2 el aire.
Finalmente viene la página 40, en donde el sibilino Rafael Méndez, ya con su nombre completo, nos informa de que, no es por nada, pero un grupo de empresas presiona al gobierno para que les permita construir una nueva central nuclear y el ejecutivo, por su parte, dice que no, o, más bien, que "de entrada no". Comprendo.
ref. de la figura: Hielo, indices mensuales
