15 enero 2010

Sensacionalismo climático


El título de un largo artículo de ayer de "El País" decía: "El invierno más extraño: nieve en Europa, calor en Groenlandia".

Extraño sí, sobre todo para los predictores del IPCC y sus fieles creyentes. El mapa que pongo arriba es el de los supuestos cambios en la precipitación vaticinados para el período 2071-2100 con respecto al período reciente 1961-1990 (la OMM recomendó hace décadas utilizar unos períodos estándar de 30 años para definir el clima y así poder compararlos).

El mapa es el resultado de aplicar los modelos de la circulación global de vientos a una región determinada (en este caso, Europa). Es el resultado de un proyecto financiado por la Comisión Europea denominado PESETA, englobado dentro de otro llamado PRUDENCE. El vistoso mapa ilustra a los diputados europeos, que, sin entender nada de cómo se ha fabricado, se creen a pies juntillas que así será y sueltan las pesetas. Dicen que por prudencia. En el mapa está clarísimo que precipitará mucho más en Escandinavia (azul) y mucho menos en el sur de Europa (rojo). Lo contrario de lo que ha ocurrido en lo que va de este invierno. Qué insólito, qué extraño.

Por otra parte, respecto al titular del periódico, al oponer nieve (en Europa) y calor (en Groenlandia), el periodista no tiene en cuenta que la nieve invernal precipitada en Groenlandia suele ser más abundante cuando allí los vientos son del sur, húmedos y relativamente calientes.



12 enero 2010

¿Tiempo o clima ?


Cuando nos afecta regionalmente un período de frío, nieve o lluvia, no nos permiten los forofos del "calentamiento global" ningún asomo de sorna. Pero cuando llega un período de calor, o se sufre una sequía en cualquier parte del globo, el tiempo y el clima pasan para ellos a ser lo mismo. En este caso la propaganda mediática, con la ayuda del silencio de tantos, hincha el asunto y el airbag desatado te aplasta, si eres escéptico, que no veas. Entonces sí que la culpa del calor o de la sequía, ocurra donde ocurra, la tiene el clima ...

En realidad el clima y el tiempo no son estrictamente lo mismo pero están esencialmente relacionados y no se entiende uno sin el otro. El clima normalmente se refiere a los valores medios de los elementos del tiempo —presiones, vientos, precipitaciones, temperaturas—observados en una región determinada a lo largo del ciclo anual.

Cuando el IPCC pronostica el clima que va a hacer en el período 2070-2100 lo hace también a partir de valores medios, pero estos valores medios no se extraen de valores observados, como se hace cuando uno define el clima, sino de datos supuestos. Y estos datos supuestos se extraen a partir de los mapas del tiempo que los modelos de circulación general de vientos vaticinan para esos futuros años.

Los modelos del IPCC pronostican que, por culpa esencialmente del CO2, uno de esos cambios de circulación de vientos consistirá en que poco a poco la diferencia de presión entre la alta presión subtropical de las Azores y la baja presión subpolar de Islandia irá aumentando. Esto produciría un aumento de la intensidad de los vientos templados y húmedos del oeste que llegan al norte de Europa y una disminución de los que entran por el sur de Europa. El norte de Europa se haría más templado y húmedo y el sur de Europa, sobre todo, más seco.

Hay un índice, llamado índice NAO (North Atlantic Oscilllation) que calcula las anomalías en las diferencias de presión entre las zonas de las Azores y de Islandia y determina así el estado de la circulación de esos vientos atlánticos, decisivos para el clima de Europa. Los modelos del IPCC predicen por lo general que el valor medio del índice NAO será cada vez más positivo y que por lo tanto el clima del norte de Europa se hará más húmedo y el del Mediterráneo cada vez más seco. Estas últimas semanas, sin embargo, el índice NAO ha permanecido durante un largo período en valores negativos, batiendo récords.

ref.

05 enero 2010

Y ahora, nieve



Estos días pasados un flujo ondulado de vientos del oeste llegaban a Europa por el Mediterráneo, aportando masas de aire templadas y húmedas a la Península Ibérica. Por el contrario, en el norte de Europa, el flujo preponderante procedía del sector este. Masas de aire frío invadían el Reino Unido, que en contra de lo previsto por el MetOffice está teniendo un invierno de los más gélidos de las últimas décadas.

En general, en todo el hemisferio norte la cubierta de nieve ha sido abundante en Diciembre y en Estados Unidos ha sido la más extensa desde que se tienen medidas (me entero no por los periódicos, sino por internet: por el foro meteored.com de aficionados a la meteorología).

En los próximos días, parece que el flujo del este que afectaba al norte de Europa se ondula hacia el sur y aquí estamos impacientes, esperando ver nevar. Sobre todo los escépticos del catastrofismo climático, porque en esta guerra, cuando eso ocurre, nuestra alegría es doble.

ref. :
y este magnífico blog en español: Amazing Snow

02 enero 2010

Carbón "offshore"



(figura en Climate and Fuel)


En las semanas que se reunía el Concilio de Copenhague para discutir y decidir, sin éxito, sobre un tratado que sucediera al de Kyoto (que siguiese condenando al CO2 y al carbón), el gobierno británico aprobaba sin mucha publicidad varios proyectos de gasificación subterránea de carbón.

Uno de estos proyectos, de resultar factible, permitiría la explotación de las vetas de carbón existentes en el subsuelo de la bahía de Swansea, en el País de Gales. Entraríamos así en una era en la que ya, sin minas ni mineros (el sueño de Thatcher y de los ecologistas), no sólo se explota el carbón continental sino también el carbón costero, como se hace con el gas y el petróleo.

La gasificación del carbón in situ permite la obtención de un gas combustible, el syngas, de composición parecida al que se fabricaba, antes del triunfo del gas natural, en las fábricas de gas de las ciudades. A partir del carbón y añadiendo oxígeno y vapor de agua se obtiene una mezcla de monóxido de carbono e hidrógeno (syngas) que con metano y otros compuestos es parecido al tradicional "gas ciudad".

Además, la gasificación subterránea del carbón, si se destinase a abastecer de syngas a una planta eléctrica que fuese capaz de separar el CO2 producido, podría facilitar el almacenamiento de este gas licuado en los depósitos subterráneos vacíados previamente de carbón.

¿Tecnología ficción? No tanto. De hecho los países más interesados en el desarrollo del uso "limpio" del carbón son nada menos que Estados Unidos, China y Alemania.

Pongo a continuación un enlace gráfico, que recomiendo, sobre el funcionamiento del sistema (pinchen y luego no se olviden de darle al next).


Flash Movie Principle of underground coal gasification with combined CO2 storage (UCG-CCS) start movie



28 diciembre 2009

Llueve en España


Vientos predominantes en el invierno boreal

Hace un par de semanas, un periódico español importante y muy mundial, interpretando un estudio de un grupo ecologista muy activo, titulaba en primera página: "España se evapora". Dicho y hecho: comenzó a llover. Este domingo la portada de la revista dominical de otro periódico muy global sugería que las inundaciones son consecuencia de lo loco que hemos vuelto al clima. Textual.

La región mediterránea se caracteriza porque no llueve en verano. A diferencia de lo que se suele creer por aquí, ese hecho a escala global es una característica excepcional, pues en la mayor parte de los continentes cuando más llueve es precisamente en verano, cuando más calor hace.

Si en el Mediterráneo no llueve en verano es porque el anticiclón de las Azores suele impedir la entrada de los vientos húmedos del Atlántico que nos llegan del oeste. Pasan por latitudes más altas, con sus frentes y sus borrascas. En el Mediterráneo anticiclónico calma, calor y chicharras, y todo el que puede a la playa.

En invierno el anticiclón atlántico se relaja con más frecuencia, se debilita o se retira hacia el sur, y en consecuencia, los vientos húmedos del oeste entran con más facilidad en la Península.

Pero los modelos del IPCC vaticinan que en el futuro, que según la prensa es ya, el anticiclón se reforzará en invierno y también en esa estación impedirá la llegada de vientos y borrascas atlánticas. Total, que no lloverá ni en verano, ni en invierno. Y todo, se supone, se proclama y no se entiende, será por culpa de nuestras emisiones de CO2. Padres tiene la Iglesia que lo saben interpretar. Los 2.500 del IPCC. Amén.

Ahora está ocurriendo lo contrario, un flujo intenso y persistente del sector oeste, arremolinado, moja, y en algunas partes inunda, Portugal y España.

22 diciembre 2009

Merry Christmas y adiós



Se había rodeado ingenuamente de consejeros extremistas, como James Holdren, y había cambiado su apoyo al carbón por el apoyo al viento, imitando, qué tontorrón, al simpático presidente español.

Así fue cómo, hace dos años, en plena campaña electoral, se fue a la factoría que la empresa Gamesa tiene en Pennsylvania. Aburrió a ovejas y a operarios con un discurso que no se lo creía ni él. Hoy parte de esos operarios se han ido al paro, pues a Gamesa, tanto aquí como allí, le va fatal.

Pero hace unos días Obama pensó, sin decirlo, "ya vale, ya". Voló miles de millas a Oslo, Noruega, el día 10, a recibir el premio Nobel de la Paz, mientras los sinsorgos de Copenhague, a tiro de piedra, ya estaban reunidos en la capital danesa. Podría haber dado un saltito en helicóptero y presentarse allí, pero le dio tal pereza pasarse por la carpa de la ONU que retrasó el asunto y se volvió a Washington otra vez. Aunque tuviera que cruzar el Atlántico, qué remedio, de nuevo una semana después. Bueno, más CO2, más fertilización.

Por fin el 18, en Dinamarca, con la cara acartonada de cansancio y malestar, se reunió un rato en la cafetería con la cuadrilla de plomos europeos (Brown, Merkel, Barroso y demás, uf!). Y sin Berlusconi, encima.

En cuanto pudo los dejó, se fue a hacer pis, y se coló en otra sala en donde, menos mal, charlaban políticos de más fuste, más relajo y más humor. Con aquellos presidentes de China, India, Brasil y Sudáfrica acordó, qué risa, el tratado mágico del "prohibido que la Tierra se caliente dos grados más" .

Luego se excusó de que también estaba nevando un montón en Washington, de que Michelle estaba preocupada y no podía esperar más. Merry Christmas y adiós.

12 diciembre 2009

Desde las catacumbas, gracias




Hace un rato, a la una de la mañana, el contador de este blog ha llegado al millón de entradas.

Desde las catacumbas de los escépticos, en donde ya casi ni cabemos, con mucho CO2, buenas noches y gracias.


10 diciembre 2009

Sulfatos

Forzamiento radiativo (calentamiento o enfriamiento) de les emisiones en los próximos 20 años

Desde hace tiempo se sabe que la influencia humana en la evolución de la temperatura superficial no sólo depende del CO2 de origen antropogénico sino también de otros gases invernadero como el ozono, el metano, el óxido nitroso, los HCFCs y otros. Además desde hace unos cuantos años se da bastante importancia al hollín, a las partículas negruzcas flotantes (black carbon) que se emiten en las oxidaciones imperfectas del carbono. En estas combustiones, realizadas a relativamente bajas temperaturas, el producto resultante no es el sano, incoloro e inodoro CO2, sino humo contaminante, y que, además, calienta la superficie y el aire.

Hay, sin embargo, un gas, el SO2, anhídrido sulfuroso, emitido en la combustión de carbón sucio, que enfría la superficie terrestre, ya que con el agua atmosférica produce sulfatos y nubes azufradas que hacen rebotar la radiación solar, perdiéndola de nuevo en el espacio extraterrestre. Fuera de los informes científicos del IPCC y revistas especializadas se habla poco de él y de su circunstancia, con la creencia de que conviene mantener al personal, a los políticos y a los periodistas, en una eterna y supina ignorancia de todo lo que no sea el aborrecimiento punto pelota del CO2.

De un artículo en Science extraígo y redibujo la gráfica de arriba. Se trata del forzamiento radiativo, medido en watios por metro cuadrado, dentro de 20 años, provocado por las emisiones humanas que se realizarán normalmente en los próximos 20 años (no contando el CO2 y otros gases acumulados en el aire y emitidos en el pasado).

Resulta que, según este cálculo, el efecto enfriador del SO2 que se emitirá en los próximos 20 años (debido esencialmente a la quema de carbón en China e India) es mayor que el efecto calentador del CO2 que se emitirá conjuntamente. Esto quiere decir que si en 20 años se cerrasen las centrales térmicas de carbón, la reducción de la concentración atmosférica de los sulfatos provocarían en el corto plazo un notable calentamiento del aire. Vaya usted a explicar esto a los 15.000 imbéciles de Copenhague.

ref. Stacy C. Jackson, 2009, Parallel pursuit of near-term and long-term climate mitigation, Science, 23 Octubre 2009

29 noviembre 2009

Intensidad de carbono



Dentro de poco más de una semana, si el frío y la nieve no lo impiden, se reunirán en Copenhague diez mil políticos, ecologistas, periodistas y acompañantes. Aunque un poco tocados con el escándalo reciente del "climategate", el momento álgido del paripé se producirá con la llegada de Obama. Nos dirá que se ha llegado a un acuerdo histórico para salvar al planeta, a la humanidad y al universo. Presentarán como un gran triunfo de la concordia planetaria que China y la India se hayan sumado a la cruzada, cosa que por culpa de Bush fue imposible hacerlo.

En realidad, a lo que los gobiernos chino e indio se comprometerán, tal y como ya lo han comunicado, es a reducir la llamada "intensidad del carbono", que es un índice que se obtiene de dividir las toneladas de CO2 emitidas entre el producto interior bruto.

Cualquier país que se desarrolla económicamente tiende a que esta tasa se reduzca, por la sencilla razón de que con la misma energía se producen cada vez productos más caros. No hace falta ni Kyoto, ni Copenhague. Como muestra, pongo arriba la evolución en porcentaje del índice de la "intensidad de carbono" en Estados Unidos desde 1980 hasta 2003.

ps. según Google hay ya más de 13 millones de páginas en la web que citan el "climategate".

ref.:

22 noviembre 2009

Escándalo

Durante todo este fin de semana, en muchos blogs se comentan los cientos de emails que han sido robados, o hackeados, al centro CRU (Climate Research Unit) de la Universidad de East Anglia. Este organismo británico, dirigido por Phil Jones, forma junto con el norteamericano GISS (Goddard Institute of Space Studies) el núcleo principal del alarmismo climático.

Los emails revelan la falta de imparcialidad del petulante grupo que dirige el aspecto científico del Calentamiento Global debido al CO2. Los peor parados son el propio Phil Jones y Michael Mann, el autor de más exito del IPCC, pues a él se debe la célebre curva del "palo de hockey", que abría el informe del 2001 y que supuestamente mostraba el calentamiento del siglo XX no había tenido parangón.

Durante todo el fin de semana se han publicado artículos en el New York Times, en el Washington Post, en el Wall Street Journal (el que se ha escrito en éste me parece el mejor: Hacked Emails Show Climate Science Ridden with Rancor), en el Guardian, en el Daily Mail, en el Telegraph, etc , etc... pero nada en España (en donde los reporteros de Medio Ambiente son mucho más vasallos que auténticos informadores). Tanto en el Washington Post como en el Wall Street Journal han sido los artículos más leídos del día.

Les paso aquí algunos links que traducen al español algunos de los correos y en los que se discute el asunto. Se los recomiendo.



todos los emails robados pueden encontrarse aquí:
y una selección aquí:

20 noviembre 2009

Ozono, el cuento


Todos los agostos, cuando el sol comienza a iluminar la Antártida tras la oscuridad del largo invierno austral, las reacciones fotoquímicas que se producen en las nubes estratosféricas hacen que comience allí la disminución de la concentración de ozono.


Como se ve en la figura, la curva llega a un mínimo a finales de septiembre y desde entonces, el ozono comienza a recuperarse, por la entrada de ozono de latitudes más bajas. A finales de noviembre el "agujero" se ha cerrado. El fenómeno se produce todos los años y dura, por lo tanto, entre tres y cuatro meses. Este año (puntos negros de la figura) el proceso ha sido parecido a los anteriores.

Lo curioso de la teoría de que el ozono estratosférico ha disminuido es que esta disminución habrá supuesto, según afirman algunos científicos, un enfriamiento de la baja estratosfera y un aumento de la intensidad de los vientos que circundan la Antártida y que la aíslan de las latitudes templadas. Esto explicaría, según ellos, que la Antártida no se haya calentado en las últimas décadas a pesar del incremento del CO2.

Al público se le contó, y se le cuenta, otra historia, mucho más "didáctica" pero completamente falsa, consistente en que calentamiento y menos ozono van de la mano. Al haber menos ozono en la estratosfera, dicen, entra más radiación y la superficie de la Tierra se calienta. Muy sencillo. Los primeros afectados son los pingüinos, que se achicharran, y los salmones de la Patagonia, que según Al Gore, se quedan ciegos.

En realidad el efecto sería el contrario, la disminución de ozono incrementaría el frío. Por dos razones, porque en la baja estratosfera el ozono hace un papel de gas invernadero y, segundo, porque es posible que afectase a los vientos circumpolares y aumentase el aislamiento de la Antártida.

16 noviembre 2009

Conocer las emisiones netas


En cualquier negociación internacional de reparto de emisiones de CO2 que quiera ser justa debería tenerse en cuenta no sólo lo que un país emite sino también lo que un país absorbe. Pero ocurre que todavía no se sabe muy bien lo que cada territorio absorbe, aunque se hacen progresos rápidos, gracias a estudios en tierra y por satélite. Una vez que se sepa lo que absorbe cada territorio, las negociaciones serán todavía más complicadas, pues especialmente Europa saldrá muy perjudicada frente a Estados Unidos y a Rusia, sobre todo.




Alrededor de unas 100 Gigatoneladas de carbono (unos 100.000 millones de toneladas) son intercambiados todos los años entre el aire y la biosfera continental (vegetación y humus de los suelos). Por una parte, la vegetación absorbe carbono, en su forma de CO2, por medio de la fotosíntesis, y por otra, la vegetación y los suelos emiten CO2, por el proceso de la respiración y descomposición de la materia orgánica. Sin embargo, el intercambio no es del todo equitativo y es más el carbono que absorben las plantas y los suelos que el que emiten. Esto sin tener en cuenta lo emitido en los incendios forestales (unas 2 Gigatoneladas), ni lo emitido en la quema de combustibles fósiles (unas 8 Gigatoneladas).

En el mapa de arriba se muestra este intercambio neto fotosíntesis/respiración calculado por el equipo de "carbon tracker" (rastreador de carbono) de la NOAA para los años 2001-2008. Aparecen en azul las zonas en donde es más el carbono absorbido que el emitido y en rojo, en donde, debido sobre todo a la deforestación, se emite al aire más carbono que lo que se absorbe. En total, la estimación final, tras cotejar datos de satélite, datos de tierra y modelos, establece que los continentes se quedan con 3,89 Gigatoneladas al año , aunque los valores tienen una incertidumbre grande.



12 noviembre 2009

Efecto de la crisis en el CO2




Desde Mayo hasta Septiembre, la fuerte actividad fotosintética de las plantas del hemisferio norte, ávidas de CO2, hace que su concentración atmosférica disminuya.

El año pasado, 2008, y este año, 2009, el descenso se ha prolongado durante un mes más, hasta Octubre, probablemente debido a que la quema de combustibles fósiles ha sido menor y no ha contrarrestado el plus de actividad clorofílica, es decir, de absorción de CO2, que la Tierra viene registrando desde hace años (a pesar de que la propaganda alarmista haga creer a la gente lo contrario, que la Tierra se está desertizando).

Pongo abajo la evolución de las emisiones de CO2 debidas a la quema de combustibles fósiles (en rojo) y también la evolución del incremento de CO2 en la atmósfera (en azul). Se observa, si se comparan las dos gráficas, que no coinciden: las emisiones (rojo) suben de forma bastante regular y son muy superiores a lo que se queda en el aire (azul). Además el incremento atmosférico (azul) lo hace de forma muy irregular, dependiendo de las corrientes oceánicas, de si hay Niño o no en el Pacífico, y dependiendo también de si ha sido un buen año climatológico para el conjunto de la vegetación global.






10 noviembre 2009

Frío en mal momento




Desde luego el calentamiento global no se nota mucho en Estados Unidos. Y en los meses de Octubre no se nota nada.

Este Octubre de 2009 ha tenido la tercera media más fría de todos los octubres medidos desde 1895. La gráfica va arriba.

En vísperas de Copenhague no es un buen momento para que en el país más poderoso haga frío.

ref.:

09 noviembre 2009

Emisiones por kilómetro cuadrado


Un criterio que se podría seguir en Copenhague para repartir las reducciones de CO2 es el de intentar que las emisiones por kilómetro cuadrado tendiesen a ser parecidas en todas las naciones. Claro que entonces los peor parados serían los europeos y en cambio los rusos saldrían contentísimos pues emiten diez veces menos por kilómetro cuadrado que nosotros.

Suena bastante ecologista y en línea con el angelical concepto de "huella ecológica", según el cual cada uno debe preocuparse de la "huella" que deja en Gaia y manchar lo menos posible. Pero no creo que sea tenido en cuenta pues a Europa, por su escaso territorio, no le favorece en nada. Además Estados Unidos dejaría de ser el más malo y se pondría a la par que China, un poco por detrás incluso.

No sé qué le parecerá la propuesta a Paul Ehrlich, premiado por la Generalitat, y a los nuevos malthusianos ecofascistas. Probablemente les agrade, pues así se establecería una cuota territorial que repartiría la huella global del carbono entre las naciones de forma uniforme y equitativa.


ref. datos de emisiones en "Time running out for climate talks", Nature, 22 Octubre 2009, y datos de extensión con Google.




04 noviembre 2009

Peabody y Exelon


Uno de los intereses económicos que mantiene con vida la farsa del cambio climático es el interés del sector nuclear. Así lo digo porque así lo creo, y porque se dice demasiado poco. La energía nuclear necesita buscar más espacio en el reparto del pastel de la electricidad y con la excusa del cambio climático, y el de tachar de contaminante al CO2, trata de que le dejen dar un mordisco al sitio del carbón .


Fuentes de electricidad en Estados Unidos ("coal" : carbón)

Aquí va un cuento sobre dos grandes empresas norteamericanas, Peabody y Exelon, sólo para comparar cómo les va. Cada una pertenece a un sector diferente, carbón y nuclear, y ambas son reinas de belleza en Illinois (ciudad más importante: Chicago). Hoy, el 48 % de la electricidad de Illinois proviene del carbón y otro 48 % es nuclear.

Peabody
es el nombre de la empresa privada más importante del mundo en el sector del carbón. Nació ya hace más de un siglo en Illinois, el estado del que Obama fue senador. Illinois comparte con Indiana y Kentucky una gran cuenca de carbón, la Illinois Coal Basin, y eso explica su inicial localización.

Exelon es la compañia eléctrica más importante en el sector nuclear norteamericano. Posee diez centrales nucleares, seis de las cuales se encuentran en Illinois. Allí, en 1960, una de sus antecesoras, ComEd (Commonwealth Edison), que forma hoy parte de Exelon Corporation, puso en marcha la primera central nuclear de Estados Unidos.

Cuando Obama era senador era un ferviente defensor del carbón pero cuando se hizo candidato a la presidencia se hizo también ecologista y prefirió ensalzar con grandilocuencia las energías renovables y también, con menos grandilocuencia, la renqueante energía nuclear, que desde el desastre de Three Mile Island, en 1979, no cuenta en EEUU con ninguna nueva planta. En agradecimiento Exelon apoyó a Obama, siendo probablemente una de las empresas (difícil demostrarlo aunque hay indicios) que más colaboró en la financiación de su campaña.




Pues bien, pongo arriba una gráfica que compara la evolución de las cotizaciones de estas dos empresas en Wall Street desde hace un año hasta hoy.

Se observa la caída brutal que sufrieron las acciones de Peabody justo hace un año, cuando Obama fue elegido presidente. Luego la cotización da la vuelta y su tendencia desde Enero es claramente alcista. Ocurre que, a pesar de las pegas que el carbón recibe en su propio país, en donde el consumo ha bajado, este combustible natural no deja de estar cada día más solicitado en Asia, con lo que EEUU cada vez exporta más, tanto con destino a la fabricación de acero, como con destino a la producción de electricidad. Por otra parte, Peabody tiene ya minas no sólo en la cuenca de Illinois sino en otras zonas de Estados Unidos y del mundo, principalmente de Australia. Así que le va muy bien.

¿Y Exelon? Pues miren la gráfica, por favor, que me van a dar la merienda, y concluyan ustedes mismos este post.

02 noviembre 2009

China aprovecha


Proyectos del Mecanismo de Desarrollo Limpio en 2007 (la eliminación del HFC-23 se lleva el premio)


En lo fundamental, China piensa seguir basando su progreso en el carbón, tres centrales térmicas nuevas cada semana . El Protocolo de Kyoto no impone ninguna restricción de sus emisiones de CO2, por lo menos hasta el 2012.

Pero además China se beneficia de las ayudas del Mecanismo de Desarrollo Limpio del tratado. Consiste en que los países obligados a tener cuotas de emisión de CO2 pueden aumentar su cupo si contribuyen a que disminuyan las emisiones de CO2 o de otros gases invernadero en países en desarrollo, como China. Y algunos mandarines chinos se han aprovechado bien.

Hasta hace poco (2007) la mayor ayuda al Mecanismo de Desarrollo Limpio se ha utilizado en no dejar que salga a la atmósfera, recogiéndolo y quemándolo, el gas HFC-23, que tiene, molécula por molécula, un efecto invernadero 11.700 veces mayor que el CO2.

La mayoría de ustedes nunca habrán oído hablar de este HFC-23, con cuya quema, sin embargo, los chinos se han embolsado cientos de millones de dólares. Lo absurdo es que el HFC-23 en sí no vale para nada pues tan sólo es un producto residual de la fabricación de un refrigerante (el HCFC-22) (este refrigerante surgió con fuerza gracias al Protocolo de Montreal que prohibió los CFCs y en gran parte los sustituyó por HCFCs, menos "dañinos" para el ozono, se supone).

Lo más "lógico" sería que China dejase de fabricar ese refrigerante y lo sustituyese por otro, que los hay, pero ocurre que obtienen un montón de dinero del Mecanismo de Desarrollo Limpio, gracias a la quema del gas residual, el HFC-23.


Sustitución tras el Protocolo de Montreal de los CFCs por HFCs y HCFCs

Otro aspecto en el que los chinos se benefician es en las ayudas al sector eólico. Y las han aprovechado de tal manera que ahora ya fabrican turbinas de tan alta potencia y calidad, que exportan. El próximo mes de marzo comenzarán a llegar a Texas las primeras enormes turbinas eólicas chinas, de 2,5 MW de potencia, que se instalarán en un gran parque eólico.

En la fabricación de turbinas eólicas los chinos tienen otra ventaja, que es que en su fabricación se suelen utilizar unos magnetos naturales de gran potencia hechos a bases de neodimio, un metal de "tierra rara", de la que los chinos tienen casi el monopolio mundial por sus explotaciones en Mongolia Interior (más de 1 kg de neodimio llevan también los Prius de Toyota en su motor).

Leo, en fin, que el 80 % de las ayudas del gobierno de Obama a la energía eólica en Estados Unidos se las han llevado empresas extranjeras (con Iberdrola Renovables en primer lugar) . Así que el dinero del gobierno americano ha dado con sus ayudas a la energía eólica más trabajo en el exterior que dentro, pues en donde más se generan puestos de trabajo es en la fabricación de las turbinas. Y ahora entran además los chinos, no ya como clientes, sino como competidores.

No es extraño que con este panorama todos acudan a Copenhague desconfiados y los más cínicos, además, con la oculta esperanza de sacar tajada.


ref.:


29 octubre 2009

La lluvia, como siempre



Abro un canal de televisión y ya están ahí, esta vez los de Oxfam-Intermón, con campesino boliviano incluído, diciendo que la situación agrícola del tercer mundo ha empeorado por culpa del cambio climático. Que ya no llueve cuando tiene que llover y los plátanos se despistan, o algo así. No sé si lo suyo es imbecilidad, oportunismo, demagogia, o las tres cosas juntas a la vez.

Llueve igual, en algunos sitios más y en otros menos, dependiendo de los años. A veces, de las décadas. No hay ninguna región del mundo que se esté inexorablemente desertizando, ninguna, ni tampoco lo contrario, que esté quedando anegada por las aguas. Que los plátanos estén tranquilos. El denostado cambio climático no se ha manifestado en este elemento meteorológico fundamental, la lluvia. Aunque digan que sí. Porque lo dicen sin tener ningún dato consistente. Y aunque, aún más absurdos, le echen la culpa al maleficio mágico del CO2.

Pongo arriba el mapa de precipitaciones del 2008. En verde, los sitios en los que llovió más (por ejemplo, en el Sahel) y en marrón, los sitios en los que llovió menos (por ejemplo, en Argentina y Uruguay). Me saca de quicio que utilicen estas desviaciones regionales y temporales para alimentar el catastrofismo climático.

Pongo abajo la gráfica de las anomalías de las precipitaciones anuales globales desde 1900 hasta el presente. Nada especial. Acaso quizás un aumento.

23 octubre 2009

Carbón de España


Durante el año 2007 había que pagar muy poco por emitir CO2, unos céntimos de euro por tonelada. Ese año el carbón, en parte nacional y en parte importado, fue la principal fuente de electricidad en España. También lo había sido en los años anteriores. En concreto, en el año 2007, las compañías eléctricas españolas produjeron 71.833 GWh (gigawatioshora) a base de quemar carbón en las centrales térmicas (el 27,4 % del total eléctrico producido).

Pero el 1 de Enero del 2008 entró en vigencia la segunda fase (la seria, 2008-2012) del Protocolo de Kioto. Bruscamente, desde ese día, había que pagar por las emisiones de CO2 más de 20 euros por tonelada. Las compañías eléctricas decidieron (ya lo habían decidido) prescindir del carbón y utilizar más gas, ya que emite la mitad de CO2 que el que emite el carbón por cada kWh producido. Se redujeron drásticamente las importaciones y también el uso del carbón nacional.

Así, a lo largo del año pasado, 2008, la producción eléctrica a base de carbón disminuyó en 25.550 GWh mientras que la basada en el gas (ciclo combinado) aumentó en 23.147 GWh. Nos dicen que la reducción del carbón fue debida al aumento de la eólica. Una vez más nos quieren engañar. La eólica aumentó en 4.172 GWh, es decir, ni la sexta parte de lo que perdió el carbón.

Ahora tenemos un problema. Sobra el carbón que se produce en las minas de España. Hay más de 10 millones de toneladas de carbón almacenado y sigue aumentando el stock. Es una contradicción de la que apenas nadie quiere hablar. Se extrae carbón y no se utiliza. La derecha pronuclear porque debería admitir lo que no quiere, que con echar más carbón a las calderas de las centrales térmicas no haría falta ni Garoña ni construir ninguna central nuclear más. Y la izquierda porque está atrapada por su demagogia ecologista, a excepción de alguna voz solitaria de IU por tierras asturianas (ver referencia). Una voz cuya rebeldía no llega a tanto como para hablar claro y denunciar al Protocolo de Kioto como responsable del problema.

ref.:

18 octubre 2009

Sin huracanes


Cientos de páginas de inflados economistas calculando las hipotéticas pérdidas futuras por daños en las costas, con el fin de justificar los multimillones de impuestos que se deberán recolectar para evitar las emisiones de CO2.

Se decía que los daños por los huracanes irían a más a medida que las aguas tropicales se calentasen.

Sin embargo, la actividad ciclónica estos meses está siendo a nivel global la más baja en los últimos 30 años. O el mar no se ha calentado lo suficiente por culpa del CO2 para que se note, o la simplista teoría de más calor, más huracanes, no es correcta.

La gráfica (pinchar en ella) representa la evolución del índice ACE (Accumulated Cyclone Energy) que utiliza la NOAA norteamericana para definir la actividad ciclónica. Son medias móviles de 12 meses y abarcan al Atlántico, al Pacífico y al Indico. El índice ACE suma la fuerza, la duración y la extensión de todos los ciclones existentes cada seis horas.