17 marzo 2011

Se hunde la costa 40 cm


La mayor parte de la costa afectada por el terremoto de Japón se ha hundido unos 40 centímetros. Lo anuncia la Agencia Japonesa de Meteorología. Acabado ya el oleaje producido por el tsunami, las mareas suben ahora 40 centímetros más de lo que antes subían. No ha habido que esperar al efecto del cambio climático que, al ritmo que va, 3 milímetros de subida al año, tardaría unos 130 años en hacer lo mismo. El hundimiento provocado por el terremoto fue cuestión de minutos.

El efecto más temido de un catastrófico cambio climático es la subida del nivel del mar. Sin embargo, la subida para los próximos decenios proyectada por los modelos del IPCC es en realidad muy modesta y, sobre todo, muy lenta. Se cree que el mar subió globalmente durante el siglo XX unos 15 centímetros y que de aquí al año 2100 subirá entre 20 y 50 centímetros más. Aunque esto fuese así, esta subida tan lenta no debería ocasionar ningún gran problema. De hecho, en el mundo desarrollado, pero también en los países más pobres, como Bangla Desh, la sedimentación natural costera y la actividad humana han provocado que en las últimas décadas el mar ha perdido más terreno del que ha ganado.

Por otra parte, el mar no se eleva en todas partes. En las zonas del hemisferio norte que estuvieron durante la última glaciación recubiertas de espesos mantos de hielo, el suelo se eleva lenta pero continuamente y el terreno se recupera así del hundimiento que provocaba el peso del hielo prehistórico, buscando por gravitación lo que los geólogos llaman el equilibrio isostático. Aunque la glaciación acabó hace más de 10.000 años, el terreno de gran parte de Escandinavia y de Finlandia sigue hoy subiendo, por lo que el nivel aparente del mar sigue bajando. Lentamente, sin mayores sobresaltos.


En la figura de arriba se representa en azul el nivel de mareas esperable y en rojo la variación del mar observada. En la figura de abajo la anomalía registrada, diferencia entre lo esperable y lo observado.

12 marzo 2011

Hasta que llegó el tsunami

El ejemplo francés ... Blayais, central nuclear francesa en la desembocadura del Garona, en las proximidades de Burdeos, esperando la marejada ...



Durante mucho tiempo, la discusión sobre el cambio climático y la influencia de las emisiones de CO2 fueron cuestiones que sólo interesaban a los climatólogos. El científico sueco Svante Arrhenius, en 1896, fue el primero que calculó el posible calentamiento global, lo que según él iba a ser muy favorable para los habitantes de la Tierra.

La ideología de que el calentamiento iba, por el contrario, a ser catastrófico, hizo su entrada en el mundo político mucho más tarde. El acto fundacional —lo cuenta Claude Allègre en su libro “La impostura climática”— ocurrió cuando un geoquímico de la atmósfera, Bert Bolin, publicó durante los años 60 una serie de artículos científicos alertando de los peligros potenciales del incremento de CO2. Bolin era amigo íntimo del primer ministro sueco Olof Palme. Hacia 1973, éste quiso que se implantaran en su país veinticuatro reactores nucleares. Palme utilizó ante el público y en el parlamento sueco los argumentos de su amigo Bolin de que el CO2 era mucho más peligroso que el uranio. Los años 70 fueron los años de gloria de la energía nuclear. Pero acabaron con los terribles accidentes de Three Mile Island, en 1979, en Estados Unidos, y el de Chernóbil, Ucrania, en 1986.

Posteriormente, agotado el alarmismo creado por el “agujero de ozono “, el tema del “calentamiento global” se puso de moda en Estados Unidos y en Europa, y a lo nuclear le surgió una magnífica oportunidad de rehacerse. El lobby, impulsado especialmente por Francia y Japón, fue discreto en los primeros años, pero pronto abiertamente se presentaron como los salvadores del planeta, con el argumento simplón de que las centrales nucleares no emiten CO2. El Protocolo de Kioto, firmado en 1997 y que entró en vigor en 2005, definitivamente demonizó al CO2 , a la vez que invitó de nuevo al mundo a la energía nuclear.

Hasta que llegó el tsunami.


06 marzo 2011

Flujos de CO2


Intercambio medio anual neto de CO2 entre la biosfera terrestre y la atmósfera durante el período 2001-2009. Representa el intercambio de carbono entre la fotosíntesis (del aire a la biosfera) y la respiración y el fuego (de la biosfera al aire). No incluye las emisiones de combustibles fósiles. El color azul indica las zonas en donde ha habido un aumento neto de carbono en la biosfera y el color rojo, por el contrario, las zonas en donde la biosfera ha perdido carbono. (CarbonTracker 2010)

...

Gracias al CO2 hay primavera. Todos los años, de mayo a septiembre, disminuye la concentración de CO2 en la atmósfera. Durante estos meses la absorción de CO2 por parte de la vegetación terrestre es tan intensa que supera con creces al conjunto de lo emitido por la respiración de plantas y animales y a lo emitido en la quema de combustibles fósiles. Su concentración atmosférica disminuye a la vez que en el suelo aumenta el verde.

Aunque normalmente se le considera un gas maléfico, el CO2 es la fuente del carbono de la materia orgánica. La función clorofílica, en la cual el CO2 que absorben las hojas se une al agua que succionan las raíces, es la principal reacción química de la superficie terrestre. El carbono no sólo es esencial en las plantas sino que también forma el 18 % de la materia corporal de los seres humanos. Su combustión metabólica es además la que nos suministra calor y energía.

A partir de septiembre las cosas cambian. Cuando llega el otoño, la descomposición de la materia orgánica de hojas y ramas, a la que se añaden las emisiones humanas, hace que la concentración de CO2 de nuevo aumente. Más de lo que ha disminuido en los meses anteriores.

Sin embargo, en el cómputo anual, la cantidad de CO2 emitido por los humanos es mayor que el incremento que se mide en el aire. Pasa eso porque una gran parte del carbono que emitimos va a engrosar año tras año la biomasa terrestre. Gracias a la combustión de gas, petróleo y carbón, las primaveras del planeta pueden ser cada vez más verdes. Siempre que no actúen, con demasiado descaro, las motosierras.



01 marzo 2011

El penúltimo interglacial

Diferencias de insolación (en W/m2) con respecto al presente en el tope de la atmósfera según la latitud y el mes del año hace 127.000 años (Winter A. et al. 2003)

Este verano, en el norte de Groenlandia, un sondeo danés traspasó los 2.537 metros de espesor que el hielo tiene en aquel lugar y tocó la roca subyacente. El sondeo se dio entonces por finalizado y los científicos comenzaron a estudiar los cientos de metros de cilindros de hielo extraídos.

El objetivo prinicipal de este proyecto científico, denominado NEEM, que todavía sigue su curso, es estudiar las capas más profundas del hielo, aquéllas que formaron las nieves que cayeron en Groenlandia hace más de 120.000 años, en el transcurso del interglacial que antecedió a la última glaciación. Las características del hielo y de las burbujas de aire conservadas durante más de cien mil años permitirán determinar algunas peculiaridades importantes de la atmósfera de entonces, como son la temperatura y el contenido de CO2.

Otros sondeos anteriores indican que en aquel interglacial, de nombre Eemiense, la concentración de CO2 no llegaba a las 300 ppm (hoy es de 392 ppm) y, sin embargo, la temperatura en Groenlandia era unos 4ºC superior. Debido a los ciclos orbitales de la Tierra alrededor del Sol, la insolación durante el verano en las latitudes altas del hemisferio norte superaba en 50 W por metro cuadrado a la actual y era probablemente la principal causa del calor y del fuerte deshielo estival. Se sabe también, por las terrazas de coral, que la superficie marina quedaba entonces entre 4 y 6 metros por encima de la cota cero actual.

El nombre que se le da en Europa a este período cálido, Eemiense, procede del valle del río Eem, en Holanda, en donde se encontraron sedimentos de aquella época que contenían fósiles de fauna templada y pólenes de árboles frondosos, anteriores a la última glaciación. Los neanderthales habitaban ya Europa y probablemente no les preocupaba tanto como a algunos de sus primos de hoy, ni el calor estival, ni la subida del mar.

25 febrero 2011

30 años de CO2 y temperatura global


Grosso modo, se mida como se mida (con satélites o con termómetros), la temperatura media global del aire superficial se mantuvo en la década de los 80, aumentó unas cuatro décimas en la década de los 90 y se ha mantenido en la primera década de este siglo.

Mientras tanto, la concentración de CO2 aumentó 14 ppm en la década de los 80, aumentó 14 ppm en la década de los 90 y aumentó 19 ppm en la primera década de este siglo.


nota: en la gráfica, basada en otra del excelente blog climate4you , se representa la evolución de las anomalías mensuales globales (diferencias con respecto a las medias mensuales correspondientes) en las cinco series que se utilizan para determinar mes a mes la temperatura global media del planeta. Las dos primeras con mediciones hechas desde satélite (UAH y RSS) y las otras tres son una combinación con termómetros de superficie en los continentes y satélites en los océanos (GISS, NCDC, HadCRUt).


23 febrero 2011

Perjudicar al carbón

Producción eléctrica en Alemania y en España de 1972 al 2008 en GWh al año
(misma escala en las dos figuras)(fuente IEA)


El invento del Protocolo de Kioto justificó que Europa, pobre en carbón con respecto a Norteamérica y Asia, perjudicara a este combustible de forma indirecta, achacando al CO2 emitido en su combustión (800 gramos por kWh producido) todos los males del mundo. Como una bola de nieve, sumando intereses, se extendió el paradigma de que el CO2 es malo, de que es tóxico, de que provoca un horroroso cambio climático y de que el carbón pertenece, por lo tanto, a un sucio pasado.

Todavía en el cercano 2007, el carbón fue la principal fuente de electricidad en España. También lo había sido en los años anteriores. Estaba en vigor la primera fase del Protocolo de Kioto y aquel año las empresas tenían que pagar tan sólo unos céntimos de euro por cada tonelada de CO2 que se emitía en las centrales térmicas. Las empresas apenas obtenían nada si vendían las cuotas que les habían sido asignadas gratis. Les convenía más usarlas. Quemar carbón les salía más barato.

Pero en Enero del 2008 entró en vigencia la segunda fase del Protocolo. Desde ese día en Europa había que pagar por las emisiones de CO2 unos 20 euros por tonelada. Salía más rentable, si se tenían, vender cuotas que usarlas. Así que desde comienzos del 2008 las compañías eléctricas comenzaron a prescindir del carbón. Se redujeron las importaciones y aún más se redujo el uso del carbón nacional. De esta forma, en pocos años, de ser la primera fuente eléctrica de España, el carbón pasó a ser la quinta en importancia.

Otros gobiernos europeos ajustaron mejor la redacción y la aplicación del tratado a sus propios intereses. En Alemania, el carbón, apoyado hoy especialmente por los socialdemócratas, sigue produciendo el 40 % de la electricidad germana. En Polonia, el país europeo que mejor ha sorteado la crisis, un 90 %.

En Enero del 2013 deberá comenzar la tercera fase del tratado, en la que las cuotas de emisión, en vez de ser asignadas gratis y a dedo por los gobiernos, serán subastadas. Se suponía que habría una subasta común para todas las cuotas europeas, pero Alemania y Polonia han decidido desmarcarse y conservar el manejo nacional de las suyas. No así España.

Spain backs single EU carbon auction platform | Reuters







19 febrero 2011

No al IPCC en el Congreso USA


El Congreso de los Estados Unidos, que estos días está votando el presupuesto del 2012 proyectado por el presidente Obama, ha votado no conceder la subvención prevista de 13 millones de dólares al IPCC (Panel Intergubernamental del Cambio Climático).

La victoria de los partidarios de quitarle esta subvención ha sido holgada: 244 contra 179 (el Congreso tiene 242 diputados republicanos y 193 demócratas).

Por otra parte, el presupuesto enviado por Obama no hace ninguna mención al sistema de "cap and trade", semejante al mercado de emisiones de CO2 que establece el Protocolo de Kioto y que funciona en Europa.






18 febrero 2011

La factura eléctrica de Noruega


Los noruegos estarán, sí, muy concienciados, pero son unos derrochones. Gastan de electricidad en sus casas más de 1.200 euros por persona al año. Y le dan el nobel a Gore.

Son muy ricos por el petróleo, aunque hagan ver que es por otra cosa. Dicen NO a Europa en referendum y nadie les pide que lo repitan.

Noruega es el quinto exportador mundial de petróleo, por delante de Kuwait y de Nigeria, y además, con sus nuevas explotaciones en el Artico, tienen aún para extraer durante un rato.

Son muy naturistas pero necesitan electricidad. Ya no sufren el frío y la oscuridad del invierno a las bravas, como hacían sus antepasados.

Cualquier día, abrumados por sus contradicciones, abandonarán Noruega y emigrarán a Sevilla, o a Sicilia. Sólo quedarán por allí unos cuantos ecologistas auténticos y algunos lapones.



16 febrero 2011

IETA


IETA es una asociación internacional empresarial que promociona el mecanismo del mercado de emisiones de CO2 establecido en el Protocolo de Kioto. Un lobby que reúne a grandes empresas y grandes bancos mundiales con el fin de canalizar y sacar ventaja económica de la descarbonización de la atmósfera … Paradójicamente entre sus miembros se encuentran grandes petroleras como BP o gasísticas como Gazprom ( y las españolas Repsol, Endesa, Gas Natural …).

El sistema del mercado de emisiones se encuentra actualmente en su segunda fase, que comenzó en Enero del 2008 y finalizará en Diciembre del 2012. En esta fase los gobiernos, fundamentalmente europeos, reparten cada año a unas 11.000 empresas un número determinado de vales de emisión de CO2 (asignaciones en lenguaje fino; permiso para emitir una tonelada de CO2 por cada asignación).

Por otra parte, la ONU, dentro del subsistema que se denomina Mecanismos de Desarrollo Limpio, da validez en países subdesarrollados a una serie de proyectos "limpios" cuya participación da derecho a obtener más vales. Por ejemplo, se acaban de aceptar dos proyectos de construcción de presas hidroeléctricas en China que reportarán vales de emisión de CO2 a las empresas occidentales que las construyan. Luego, cada poseedor de estos vales, es libre de utilizarlos en sus países, emitiendo CO2, o de venderlos en el mercado internacional.

El gran lobby, IETA, ha servido y sirve para que los gobiernos sean generosos y repartan con equidad las asignaciones . También para que la ONU (aconsejada por el IPCC) acepte proyectos “limpios” de los que dan derecho a obtener más cuotas. Pero conviene que la generosidad pública no sea excesiva, pues si hay regalos para todo el mundo, el precio de la tonelada de emisión, que ahora ronda los 15 euros en el mercado europeo, se hundiría. Y conviene a la mayoría, no a todos, que se mantenga o que suba …

En Enero del 2013 deberá comenzar la tercera fase del mecanismo, en la cual se mantendrá el sistema de mercado pero los gobiernos ya no regalarán nada, sino que sacarán a subasta las asignaciones.

Sin embargo, a pesar del Protocolo de Kioto, en el que se basa el mercado de emisiones, está tomando fuerza en algunos gobiernos la idea de que es más sencillo y mejor poner tasas al CO2. Un primer intento de Sarkozy de poner en práctica la taxe carbone en Francia fracasó el año pasado porque el Consejo Constitucional la echó atrás. Ahora el gobierno inglés lo sugiere también y la IETA, como es lógico, ha protestado. Sin mercado, no hay negocio y , si me apuran, ni "cambio climático".


12 febrero 2011

Acerocracia

ArcelorMittal ganó el año pasado 140 millones de dólares con la venta del sobrante de las cuotas de derechos de emisión que le otorgaron los generosos gobiernos de Europa.

ArcelorMittal fabrica el 10 % de todo el acero mundial.

Por cada tonelada de acero fabricado se emiten más de dos toneladas de CO2. La fabricación de acero supone el 4 % de las emisiones.

Para rizar el rizo y aprovecharse de las ventajas del ecologismo, una parte importante de este acero se destina a la fabricación de aerogeneradores, cada uno de los cuales lleva entre 100 y 200 toneladas de acero.

ArcelorMittal entró la semana pasada en el índice Dow Jones de grandes empresas reconocidas por su sostenibilidad.


* en la foto Vanisha Mittal, hija del dueño, el día de su boda en París, que nos salió por unas cuantas cuotas. Costó 60 millones de dólares.

11 febrero 2011

El Guardian elige foto



El Guardian eligió ayer esta foto de Joe Klamar/AFP/Getty Images en un artículo sobre el transparente CO2

Me ha entrado la curiosidad de buscar más fotos de Joe Klamar/AFP/Getty Images y pienso que, puestos a fotografiar lo invisible, bien podría haber elegido ésta del mismo autor:

10 febrero 2011

NO2, un gas muy reactivo

Concentración media de NO2 en Europa durante el año 2007

La comunidad de Madrid tiene las emisiones de CO2 per cápita más bajas de España: 4,7 toneladas por habitante y año (la media española es de 7,9). Sin embargo, durante años, siempre se ha mezclado en textos, dibujos y hasta en fotos, la boina de contaminación de la capital con las emisiones del inocuo y transparente CO2.

El dióxido de nitrógeno (NO2), a diferencia del dióxido de carbono (CO2), es un gas muy reactivo y es el principal contaminante detectado estos días anticlónicos, sin viento, en la capital de España. No sólo es perjudicial en sí mismo sino que es una fuente esencial en la formación de ozono, que como saben ustedes es un gas malísimo ...

El origen del NO2 madrileño hay que buscarlo sobre todo en los motores de automóviles diesel que circulan por la ciudad. No hay centrales térmicas de electricidad a las que echarle la culpa, porque Madrid no las tiene.

El alcalde de Madrid lo ha dicho: “Pedimos al gobierno que deje de seguir bonificando el vehículo que contamina en el único elemento que no cumplen las ciudades españolas en cuanto a las exigencias de la UE, es decir, los óxidos de nitrógeno, es decir, los vehículos diesel. No tiene sentido que el vehículo contaminante, aquél que nosotros estamos sacando de nuestras calles, sea bonificado por el Gobierno”.

Un motor diesel produce 25 veces más dióxido de nitrógeno que un motor de gasolina, que apenas emite nada. Sin embargo, los impuestos y la publicidad favorecen a los motores diesel porque se supone que gastan menos combustible y emiten menos dióxido de carbono que los motores de gasolina. Queda bien que el cliente imbécil crea que comprando un coche con menos emisiones de CO2 está contribuyendo a la Salvación del Planeta.



04 febrero 2011

El espíritu de los climas

Ha habido otras épocas en la historia de las ideas en las que el factor climático también ha estado de moda. Durante el siglo XVIII la fascinación climática llegó a su máxima expresión en la obra de Montesquieu: "Del espíritu de las leyes" (1758).

Escribe el aristócrata que muchas diferencias legislativas existentes entre unas naciones y otras se derivan de sus diferencias climáticas. Dedica toda una parte de su obra a intentar demostrar esta "teoría de los climas" que antes habían esbozado otros autores. Las cosas que escribe sobre la relación entre los climas y las leyes resultan más bien ridículas, pero contribuyeron al éxito del libro, que en poco tiempo tiró más de veinte ediciones .

Según Montesquieu en los climas fríos las fibras musculares se endurecen y el "jugo nervioso" circula peor. Las terminaciones nerviosas no funcionan. Por eso en Inglaterra sus habitantes no sienten casi ni dolor ni placer y son duros y vigorosos. Y se suicidan mucho, incluso alegremente. Por el contrario, en los climas cálidos, como el de España, las fibras musculares se dilatan, el "jugo nervioso" circula demasiado rápido y la gente es hipersensible al dolor y al placer. Nos suicidamos menos, pero no porque seamos más virtuosos o felices sino porque el clima nos hace ser más blandos y más cobardes.

Las leyes surgen y deben acomodarse a estas circunstancias nacionales derivadas de cada clima. Está claro, escribe, que en algunos países, en los de clima cálido, hay razones para deshonrar legalmente a los suicidas, pero en otros, en los de clima frío, deben considerarse como si fuesen producto de una demencia nacional, sin culpa.

Y lo mismo con los borrachos. En Alemania, por ejemplo, debido al clima y para que no se coagule la sangre es necesario beber mucho licor y mucho vino. De tal forma que se puede decir que existe allí una cierta "ivrognerie de la nation" (una borrachuza nacional persistente) que hace que los borrachos alemanes sean inocentes. En cambio en España, un borracho se emborracha por elección, y no por costumbre, y merece ser castigado ("Un Allemand boit par coutume, un Espagnol par choix").

Montesquieu aporta otros ejemplos bastante graciosos que explican, según él, la base del espíritu de las leyes y sus diferencias nacionales. No faltaron en su tiempo las opiniones escépticas y una de ellas fue la de Voltaire. Aunque algo temeroso de criticar directamente a Montesquieu en este asunto, Voltaire dedica una de las voces de su “Diccionario filosófico” a la palabra “Climat”, en la que en varias páginas rebate con humor la fascinación exagerada que la “teoría de los climas” ejerció entonces sobre diversos ilustrados y que, con alguna variante, sigue ejerciendo en muchos ilustrados ahora.



03 febrero 2011

Lavoisier


El 19 de Floreal del Año II (8 de Mayo de 1794) el científico francés Antoine Lavoisier colocó la cabeza donde le indicó el verdugo. Sucedió durante el "Reinado del Terror" de Robespierre. Entre las múltiples actividades de Lavoisier se encontraba la de haber sido "fermier general", recaudador de impuestos para Luis XVI. Le valió la guillotina.

Dicen que el juez, un señorito parisino de apellido Coffinhac, no atendió la petición de gracia que le hicieron y dijo algo así como "La Revolución no necesita sabios, que la justicia siga su curso". Lavoisier tenía 50 años y, aparte de los impuestos, había dedicado su vida a la investigación en diversos campos, pero sobre todo en química. En 1789, año de la toma de la Bastilla y comienzo de la Revolución —que Lavoisier, con sus más y sus menos, apoyó—, publicó un Tratado de química elemental que sentó las bases de la química moderna.

En el grabado de arriba se le ve acompañado de varios asistentes y de su amada esposa Marie Anne, también científica, determinando y midiendo la composición química de la respiración de un becario. Lavoisier descubrió que en las reacciones químicas la materia conserva su masa, esto es, que el peso de los productos a un lado y otro de la ecuación es el mismo. Al aplicar el principio a la alimentación humana, comprobó que el peso de los alimentos que tragamos es superior al de las heces, la orina y el sudor. Así que empezó a experimentar con un becario al que le daban de comer y del que pesaban lo que expulsaba. De esta manera Lavoisier acabó descubriendo que la respiración humana era una combustión y que gran parte del carbono de los alimentos ingeridos se oxidaba y se convertía en un gas, en CO2.

31 enero 2011

Gas no convencional en Europa

Gas no convencional en Europa. En amarillo posibles cuencas de explotación. En verde (valle del Ebro, por ejemplo) zonas en donde ya se está prospeccionando.

Estados Unidos ha superado a Rusia en la extracción de gas y es ya el primer productor mundial. En Europa las prospecciones van calladas y despacio. Principio de precaución, principio de prohibición. Con tanto ecologismo por abajo y por arriba, en la vertical y en la horizontal, protegidos el aire, el suelo y el subsuelo, así nos va.


fuente: European Energy Review "Europe not ready for unconventional gas, yet"
by Rik Komduur


28 enero 2011

El CO2 no ensucia


CO2

Suelen usar la expresión "carbón limpio", para referirse a un proceso de combustión de carbón, caro y raro todavía, en investigación, en el que no se emite CO2 al aire sino que se captura y se almacena.

La expresión presupone, no inocentemente, que el CO2 ensucia. Pero el CO2, además de que no es tóxico, es un gas transparente (ver foto, arriba), inodoro, casi inerte, poco reactivo, que no ensucia nada, ni a nadie. Cincuenta mil partes por millón contiene mi aliento y no voy por ahí ensuciándolo todo. Usted tampoco.

El objetivo de la mentira es hacer la amalgama entre el CO2, que es tan limpio como el agua, con otros gases y partículas que sí son contaminantes y que se emiten precisamente cuando la oxigenación de los hidrocarburos producen no solamente CO2 y agua, que sería lo bueno, sino también otra cosa (por ejemplo, monóxido de carbono, CO, o las partículas carbonáceas mal quemadas en los motores diesel, cancerígenas).

Y todo este engaño lo utilizan por si les falla el terror de la catástrofe climática.




27 enero 2011

Ni mencionarlo


Nada más urgente para América y elmundo que combatir el cambio climático, lo decía apenas hace dos años.

Ayer, durante su discurso del Estado de la Unión, el presidente Obama no mencionó ni una sola vez las palabras "cambio climático", ni "calentamiento global".

Lo del cambio climático catastrófico por el aumento del CO2 es una exageración, por no decir una mentira, y Obama, desde que el año pasado se escondió en el baño en Copenhague, huyendo de los pesadísimos europeos, se desmarcó.

En cuanto a la energía, de petróleo los Estados Unidos andan mal, pero de carbón y de gas marchan fenomenal. El carbón y el gas son las fuentes principales de electricidad, aunque la propaganda pronuclear, proeólica y prosolar, todavía intente hacer creer que se obtiene del petróleo. La gente no es imbécil y al final se entera. Carbón y gas producen electricidad, la de los trenes de alta velocidad y la de los coches eléctricos. Y hay para rato. Obama ya se ha enterado. Los europeos de Bruselas tardarán un poco más.

ps : el carbón limpio y el gas natural, entre las energías limpias : "So tonight, I challenge you to join me in setting a new goal: by 2035, 80% of America's electricity will come from clean energy sources. Some folks want wind and solar. Others want nuclear, clean coal, and natural gas. To meet this goal, we will need them all – and I urge Democrats and Republicans to work together to make it happen."



26 enero 2011

Repunte de metano

Concentración media global de metano en el aire

Hace un año escribí (co2: Más gas) que nuevas técnicas de perforación estaban permitiendo, en Estados Unidos especialmente, el incremento de la producción de gas natural. Es el llamado "shale gas", que se obtiene de la ruptura hidráulica de estratos rocosos del subsuelo que liberan gas apresado en rocas pizarrosas o de carbón.

Hoy la Agencia Internacional de la Energía, según la BBC, comunica que las reservas de gas en el globo se han nada menos que duplicado. Un palo para los apocalípticos de la escasez.

El gas natural, que es fundamentalmente metano, emite al quemarse menos de 400 gramos de CO2 por cada kWh producido, que es la mitad de lo que emite el carbón. Ahora bien, si parte del metano extraído se escapa al aire sin ser quemado, el efecto invernadero de este metano no quemado puede superar la diferencia ahorrada, ya que molécula por molécula, el metano, CH4, tiene un potencial de calentamiento, o de efecto invernadero, unas veinte veces superior a la de una molécula de CO2. Un pequeño repunte que se ha detectado estos últimos tres años en la concentración de metano en el aire puede ser debido a estas extracciones (vean la gráfica).




24 enero 2011

Frío de mamíferos

Evolución del clima en los últimos 60 millones de años (según isótopos del oxígeno de foraminíferos oceánicos)

Hace 66 milliones de años la caída de un asteroide trastocó el clima terrestre. Comenzó la Era Terciaria. A lo largo de ella, con sobresaltos, el ambiente se fue enfriando. Hace unos 35 millones de años aparecieron los hielos perennes de la Antártida y unos millones de años más tarde los de Groenlandia. Debido al enfriamiento, a la menor evaporación de agua del mar y a la menor humedad del aire, se empobreció la cubierta vegetal de los continentes. Los mamíferos, de sangre caliente y mejor adaptados para aguantar los climas fríos que los dinosaurios, proliferaron en la Tierra.

En paralelo a la mayor aridez y al enfriamiento del mar, la concentración de CO2 del aire también bajó. Había sido de unas 1.000 partes por millón al principio del Terciario pero disminuyó hasta llegar a las 200 o 300 ppm al entrar en el triste Cuaternario, hace dos millones de años.

Durante las glaciaciones cuaternarias, siempre al acecho, con poco vapor de agua en el aire, principal gas invernadero, enormes mantos de hielo se acumulaban sobre Norteamérica y el norte de Europa y de Asia. El color blanco reflejaba la luz solar y devolvía la radiación al espacio, intensificando el frío. Debido a la mayor cantidad de CO2 absorbido por las frías aguas de los océanos, su concentracion en la atmósfera bajaba a unas 200 ppm, cantidad casi insuficiente para sostener en tierra la vida de los árboles. Durante breves períodos interglaciares, como el actual Holoceno, las condiciones mejoraban y la concentración de CO2 en el aire subía hasta las 300 ppm. Una concentración que por la acción humana supera hoy las 390 ppm … y esto, en contra de lo que se predica, no es malo.

23 enero 2011

2 grados


Anomalías globales de las temperaturas mensuales Enero 2001 - Diciembre 2010 (período de referencia 1981-2010) (fuente: The Blackboard )


Como si fuese un mantra y como si todo fuese cuestión de quitar o poner CO2 en el aire, recitan que en la lucha contra el calentamiento global el objetivo es que la temperatura no aumente más de 2º grados. No suelen poner una fecha, pero pongamos que se refieren a un siglo (0,2ºC por década). Los que repiten el mantra aparecen como gente razonable, generosa con el planeta y moralmente digna. Los demás somos unos frikis con pistolas.

En realidad no tienen ni pajolera idea de la evolución de la temperatura del planeta y aún menos de cómo podemos influir en ella.

Pongo arriba la evolución de las temperaturas mensuales en la primera década de este siglo según HadCru (el instituto británico Hadley Centre del Met Office en colaboración con el Climatic Research Unit de la Universidad de East Anglia).

Los ciento veinte cuadraditos son las anomalías mensuales de estos últimos 10 años (diferencias de las temperaturas mensuales con respecto a las medias mensuales durante el período de referencia 1981-2010).

La línea verde es la tendencia ajustada a las observaciones, que es ligeramente decreciente, mientras que la línea naranja es la hipotética y temida tendencia si la subida fuese de 0,2ºC por década o, lo que es lo mismo, 2ºC por siglo. Por lo tanto, en la primera década de este siglo, la tendencia no sólo no ha superado la subida de los 2ºC por siglo, sino que incluso ha sido ligeramente descendente.