

Tampoco lo de Bilbao de Septiembre del 2008.
Es una investigación de Chris Horner.


En los ya casi once meses de este año la producción eólica en España ha disminuido un 3,8 %. O ha disminuido el viento por culpa del CO2 y el cambio climático, o han quitado molinos, o los que hay tienen menos aceite.
Ya lo sabrán casi todos ustedes. En las elecciones de ayer al Congreso de España, aquí en el País Vasco, aparte del hundimiento del PSOE, la candidatura de Amaiur obtuvo el mayor número de diputados de todos los grupos políticos, siete, y en votos casi tantos como el más moderado Partido Nacionalista Vasco, que también quedó muy bien, por cierto.




A los huracanes les ponen nombre y se hacen famosos. Sin pruebas y sin razón, se les relaciona con el calentamiento global. Este verano fue el año de Irene. El alcalde de Nueva York cerró la ciudad con alarmas rojas y estruendos de sirenas. Las olas iban a inundar Mahattan. Pero pasó Irene y no pasó casi nada. Bueno sí, cien árboles cayeron en Central Park por culpa del viento. 

La importante revista de divulgación científica Scientific American publicaba a principios de este mes este artículo explicando por qué a los conservadores, blancos y varones nos da por ser escépticos climáticos. "Los sociólogos intentan esclarecer las causas que llevan a algunos a cuestionar la ciencia que está detrás del calentamiento global", dice la entradilla. 










