Triple 6

En su sección del Semanal del grupo Vocento, Eduardo Punset, se pone catastrofista a lo Lovelock cuando habla del cambio climático. Que lo preocupante no es el ligero calentamiento en sí producido por el aumento del dióxido de carbono, sino que "el sistema se vaya literalmente al infierno" debido al aumento de los fenómenos extremos atmosféricos. Y pone el ejemplo de la ola de calor del verano del 2003. Lo explica con un símil lúdico. Dice Punset: vayamos al casino y truquemos un dado de tal manera que el 6 salga el doble de veces de lo normal. De esta manera, hemos multiplicado por 8 la posibilidad de que nos salga un triple 6 (horror: el triple 6 es la ola de calor).
Lo que tendría que explicar Punset es por qué que esa ola de calor veraniega afectó especialmente a Francia, en donde, debido a la opción de la energía nuclear y al abandono del carbón, las emisiones de CO2 son precisamente de las más bajas de Europa.
En realidad, esto de que los fenómenos extremos aumentan cuando aumenta el efecto invernadero provocado por el CO2 es una nueva gran mentira. La historia del clima prueba que cuando los gases invernadero son menos abundantes y la Tierra en su conjunto está más fría, es cuando más diferencia de temperatura existe entre las latitudes polares y las tropicales. Son esas diferencias térmicas entre unas latitudes y otras las que aumentan los fenómenos extremos. Por el contrario cuando aumentan los gases invernadero, esas diferencias se amortiguan, disminuyen los intercambios bruscos de masas de aire y, en general, se suaviza el clima.



