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25 abril 2008

Artico y Antártida, una conveniente confusión

Una noticia reciente que leo en EOS, el boletín de la American Geophysical Union, titulada escuetamente (para que la lea el menor número de gente posible) "Updated 2008 surface snowmelt trends in Antarctica", indica que la tendencia en el deshielo veraniego de la nieve que se produce en la Antártida y en sus plataformas costeras es cada vez menor, y que este frío verano ha registrado un mínimo. Así que retomo aquí el tema del Artico y de la Antártida, cuyas noticias siempre vienen convenientemente revueltas y apuntan, cómo no, al supuestamente catastrófico deshielo, tanto en tierra como en mar.

Me voy a referir al hielo marino, una fina capa de dos o tres metros de agua superficial que todos los años se congela y se descongela siguiendo el ritmo estacional que marca el Sol.


Arriba pongo unos mapas que he extraído de una página web del IUP de la Universidad de Bremen, que todos los días presenta la extensión del hielo marino en el Océano Glacial Artico y alrededor de la Antártida.

En Septiembre del año pasado, al final de nuestro verano, la extensión del hielo marino del Artico marcó un mínimo muy acusado, un récord desde que se mide con satélites. A la vez, la extensión del hielo marino de la Antártida, finalizado el invierno austral, marcó también un récord, pero de extensión máxima. Luego el Artico comenzó de nuevo a helarse y los mares de la Antártida a deshelarse. Así llegamos a los mapas correspondientes al pasado 18 de Abril.

Lo que para nada ha salido ni en prensa ni en televisión es que desde hace varios meses la suma de las extensiones del hielo del Artico y de la Antártida marcan una anomalía positiva, que a día de hoy es de aproximadamente 1 millón de kilómetros cuadrados (dos veces la superficie de España). Arriba pongo la gráfica de la evolución de la anomalía de la extensión global del hielo en los últimos años (pinchar para verlo más grande)

ref.: Institute of Environmental Physics, IUP, Universidad de Bremen
Artico-cryosphere-today
"Updated 2008 Surface Snowmelt Trends in Antractica", Marco Tedesco, EOS, 25 Marzo 2008

20 septiembre 2009

Artico azul y blanco


Un tema preferido de agitación propagandística suele ser en verano el deshielo del Artico. Este septiembre los medios se han exaltado y aparentan haberse escandalizado (veáse hoy mismo El País) porque dos mercantes noruegos de la compañía Beluga hubiesen podido navegar por la costa siberiana del Artico, desde Corea hasta Siberia, aprovechando el deshielo del final del verano. Acompañados, por si acaso, de dos rompehielos nucleares rusos, admitían y escribían algunos. Según una nota del presidente de la compañía naviera, Niels Stolberg, el tránsito por el paso del nordeste de dos cargueros de tal tamaño fue posible por la gran preparación y el magnífico trabajo de equipo de los capitanes y de su tripulación, así como de unas fiables predicciones meteorológicas. Pero si necesitaron del acompañamiento de dos formidables rompehielos rusos, aunque sólo fuese para hacerles compañía, no debió salirles barato el viaje.

La verdad es que deberíamos congratularnos por la hazaña tecnológica y reaccionar de forma opuesta a la desmoralización en la que continuamente los medios tratan de hundirnos (hundiéndose primero ellos). En el colmo del delirio verborreico, el diario británico Independent titulaba : “Un triunfo para el Hombre, un desastre para la Humanidad”.

Es verdad que, a diferencia del hielo marino invernal que rodea la Antártida, que tiende a aumentar, la tendencia en las dos últimas décadas del hielo veraniego en el Artico ha sido a disminuir. Es decir, que los mínimos han tendido a ser cada vez más bajos. Pero precisamente este año no ha ocurrido así. La publicación de la hazaña de los cargueros alemanes tapa lo que debería haber sido más noticiable: este verano del 2009 el hielo marino del Artico se ha encogido menos que el año pasado y el anterior. El Artico ha estado más blanco, menos azul. Arriba pongo los mapas del 19 de septiembre del 2007 y del 2009. Como se ve en la figura, en donde con colores morados se muestra la concentración del hielo, el paso del nordeste estuvo más impracticable entonces por una barrera entre Severnaya Zemlya y el continente, pero la extensión total del hielo marino era en la misma fecha bastante menor que la actual.

Ahora, a medida que se acorta el día y el Artico se sume en la oscuridad, las temperaturas de nuevo descienden muy por debajo de cero y los primeros metros de las aguas superficiales se congelan. La extensión de esta delgada cubierta de hielo marino, desde mediados de septiembre, aumenta. De hecho ha empezado ya a aumentar. Llegará a su máximo, de nuevo, a mediados de marzo, luego se reducirá y el ciclo, dirigido por el Sol, continuará.

ref. ArticoComparacion

10 octubre 2007

Divergencias hemisféricas.



Del apartado de climatología del foro meteored tomo las figuras de arriba de un post de Tro (éste es su nick) . Son las variaciones en el área de hielo de las banquisas de la Antártida y del Artico desde 1979 hasta ahora. Como las banquisas son hielos marinos estacionales, las gráficas suben y bajan cada año, alcanzando los máximos de área al final del invierno correspondiente y los mínimos al final del verano. Señala Tro que parece curioso que en los últimos cinco años la tendencia de los máximos haya sido opuesta en una zona polar y en la otra. Si la tendencia de la Antártida hubiese sido a la baja como en el Artico la habríamos tenido gorda.

En la historia del clima ha habido períodos, detectables en escalas mucho más largas que cinco años, en los que las temperaturas de la Antártida y del Artico siguieron tendencias opuestas. La más próxima y más importante ocurrió durante la última desglaciación, en el episodio llamado Younger Dryas, ocurrido entre el 13.000 y el 11.500 antes del presente, en el que el calentamiento nórdico se paró y hubo un enfriamiento no sólo del Artico (analizado en los hielos de Groenlandia) sino probablemente en gran parte del hemisferio norte. Mientras, la Antártida siguió calentándose y este calentamiento parece que afectó a gran parte del hemisferio sur, tal y como parece corroborar un estudio reciente, publicado en Geophysical Research Letters, que analiza las paleotemperaturas en el sur de Australia y su relación con la Antártida.

Probablemente la causa de la divergencia de estos últimos y pocos años no tenga nada que ver con lo ocurrido entonces, que duró siglos. Pero haberla, la ha habido, aunque en los periódicos no te enteres.

ref.: Calvo E. et al., 2007, Antarctic deglacial pattern in a 30 kyr record of sea surface temperature offshore South Australia, Geophysical Research Letters, vol 34, L13707

sobre las fases de la desglaciación aquí

06 enero 2009

Oscuridades árticas


El Artico está oscuro. Apenas se ve nada y cuanto más nos acercamos al Polo Norte aún menos. En el Polo Norte tendrá que llegar el 22 de Marzo para que se vea un ligero resplandor por el horizonte.

Tanta oscuridad, y tan larga, enfría el mar, el Océano Glacial Artico, y congela su superficie un par de metros. A esta capa de hielo marino los franceses la llaman "banquise" , lo que en español da "banquisa". En el verano el límite de la banquisa retrocede. En el invierno avanza.

Los mapas suelen engañar menos que las gráficas, pero lleva un poco más de tiempo comprenderlos. Y con las prisas y los GPS's avanzamos hacia una sociedad de ignorantes geográficos. Así que pongo este mapa.

En el mapa de arriba se representa la extensión media que la banquisa ártica ha ocupado este pasado mes de diciembre. La línea violeta indica su límite medio en diciembre de los últimos 20 o 30 años. Como se ve, el hielo se ha quedado corto en el mar de Barents y el mar de Kara, y también en el mar de Ojotsk, ya fuera del Artico. Esta reducción del hielo marino puede deberse, más que al incremento del CO2, a factores como los cambios en las corrientes marinas o en los vientos, al hollín chino y ruso, al metano, a un exceso de ozono troposférico, a las nieblas y nubes bajas, etc.. Los científicos saben que no saben pero no se molestan en combatir los malentendidos, las confusiones y los terrores de los creyentes. Los organismos oficiales, como el IPCC o la OMM, tampoco.

21 marzo 2007

El factor ozono


Para poder entender o criticar el meollo de la cuestión hay que hablar de "forzamientos radiativos". Que son los ingredientes del cocido.

La figura que pongo arriba es una versión simplificada y castellanizada de la figura sobre los "forzamientos radiativos" de origen humano (radiative forcings) del último informe para burócratas y políticos que publicó recientemente el IPCC (la figura original la puse en el post "El IPCC también duda"). Es decir, es lo que se supone que contribuye cada factor originado por la actividad humana al calentamiento o al enfriamiento del clima global. Viene expreado en watios por metro cuadrado que hemos añadido (calentamiento, en rojo) o quitado (enfriamiento, en azul) al aire superficial o troposférico por los cambios que hemos originado en la composición atmosférica o en el uso del suelo.

Con respecto al factor "uso del suelo" el IPCC considera que, debido a la deforestación, la superficie terrestre se ha emblanquecido, refleja más el sol, y ha enfriado el clima: por su culpa ahora nos quedamos globalmente con 0,2 W/m2 menos de lo que nos quedábamos en 1750 o así. Ya lo saben, los bosques calientan y los desiertos enfrían.

Luego ya todos los demás factores humanos son cambios que hemos provocado en la composición del aire. Uno de ellos es el ozono. De paso sea dicho que los terpenos y los pinenos que emiten los bosques son unos hidrocarburos volátiles que contribuyen al aumento del ozono. Pero a lo que vamos.

Aunque el catecismo ecologista desde hace décadas nos habla de un ozono bueno y de un ozono malo, la verdad es que el ozono estratosférico (más allá de 10.000 metros de altitud, el bueno) y el troposférico (entre 0 y 10.000 metros, el malo) son lo mismo, y tienen las mismas propiedades. Tanto el de arriba como el de abajo detienen parte de la radiación ultravioleta y tanto el de arriba, que se localiza fundamentalmente en la baja estratosfera (a unos 15.000 metros de altura), como el de abajo ocasionan un efecto invernadero. Con respecto a esto último el IPCC estima qe la pérdida de ozono estratosférico ha ocasionado un enfriamiento global de 0,1 W/m2 y el aumento del ozono troposférico ha ocasionado un calentamiento global de 0,4 W/m2.

Aunque el calentamiento atribuído al ozono troposférico es tan solo la tercera parte del calentamiento atribuído al CO2, 0,4 W/m2 y 1,2 W/m2 respectivamente, hay una gran diferencia entre los dos. Resulta que así como el C02, por su larga duración en el aire, se reparte más o menos homogéneamente por los dos hemisferios, el ozono troposférico es mucho más abundante en el hemisferio norte. Esto hace que el efecto del ozono pueda ser mucho más importante en regiones sensibles, como en el Artico.

Un modelo del Instituto Goddard de la NASA indica que el ozono transportado hacia el Artico desde los cielos contaminados de Norteamérica y , sobre todo, de Rusia y de China, ha podido ser la causa de entre el tercio y la mitad del calentamiento del Artico registrado en la segunda mitad del siglo XX (Shindell, 2006). Este calentamiento apenas ha afectado al Artico durante el verano, lo cual concuerda con el hecho de que en esa estación del año el ozono boreal es destruído por los rayos solares antes de lograr alcanzar el polo.

14 julio 2008

El granizado resiste, por ahora.


A pesar de los vaticinios de que este verano el Océano Artico se iba ya a quedar sin hielo, como si eso fuese un fenómeno horrendo y sin igual, por ahora su extensión es bastante mayor que la del año pasado por estas fechas. Así que los catastrofistas estarán esperando que aparezca ya de una vez por el Atlántico algún ciclón tropical asesino. Pero este verano, como el pasado y el anterior, están fallando.

Pongo arriba superpuestas las gráficas de extensión de la banquisa de hielo ártica desde el año 2002 hasta el 2008 y a día de hoy (au jour d'aujourd'hui, monsieur sarkozy), en rojo.

Este verano, a diferencia del anterior, está haciendo mal tiempo en la parte siberiana del Artico. Muchas nubes y poca insolación. Y no se derrite. En el mar de Laptev hay bastante más hielo del normal. No sé si continuará así. No apuesto nada.

Lo que sí es seguro es que, acabado el verano, ido el Sol, el Artico, en la oscuridad, se volverá a congelar.

ref.: Artico-extensión IARC-JAXA Information System

19 mayo 2009

No traguen

Un día de 1938, en el New York Times se daba la noticia de que el clima se estaba calentando. La prueba era la disminución del hielo en al Artico, comprobado por un barco científico ruso. Hoy, este periódico neoprogre le echaría de inmediato la culpa al CO2. Entonces no. Se limitaron a mencionar la hipótesis de un cambio en la Corriente del Golfo.

Era cierto que el clima se estaba calentando desde hacía varias décadas (1915 aproximadamente) y especialmente en el Artico.

Pero ahí se quedó. A partir más o menos de 1945 se produjo un enfriamiento acusado, que duró hasta 1975.

Pongo un mapa de las diferencias de las temperaturas medias entre el período 1937-1946 y el período 1965-1975. Hubo un enfriamiento apreciable en el hemisferio norte, especialmente en el Artico.

No obstante, entre esos períodos, tras la segunda guerra mundial, aumentaron las emisiones de CO2. Dicen los modelistas que el paradójico enfriamiento fue debido al aumento del SO2 en el aire por la quema de carbón sucio (sulfuroso). Al amarillearse el cielo, disminuyó la insolación en superficie.

De entrada miren el mapa. ¿ Por qué el enfriamiento sí se produjo en Estados Unidos y no en la zona más industrial de la URSS ? ¿ Por qué en China sí, si allá todavía estaban en total subdesarrollo industrial ?


O sea que de entrada no se lo crean. Entre otras cosas porque el carbón mal quemado también produce hollín ("black carbon"), un factor atmosférico que es considerado más bien como un elemento que calienta el Artico, no que lo enfría.

ref.: Global Warming versus Global Cooling
NASA - Aerosols May Drive a Significant Portion of Arctic Warming

20 junio 2009

Rutas del Artico


No confíe demasiado en lo que escribe el especialista de Ciencia y Ecología de su periódico. El periodista trabaja a destajo y lo mismo debe atender a un roto que a un descosido: a un sincrotrón que no funciona o a un osito que no encuentra focas.

Estos días pasados, la periodista ecológica de mi periódico favorito, El País —que día a día engullo cada vez más rápido (hoy me ha llevado menos de diez minutos)—, se apuntó a un barco científico que zarpaba al Artico, como quien va de reportera al frente subida en un tanque.

El barco salió de Tromso, al norte de Noruega, y navega hacia las islas Svalbard, que no están lejos. El propósito de la expedición, cómo no, es mostrar y concienciar al mundo de los terribles daños que sobre la fauna marina ocasiona el calentamiento global del Planeta.

Pero, por ahora, las crónicas no parecen nada alarmantes. Los titulares sí, que los pone el jefe desde Madrid, supongo. Llegaron primero a una isla, la Isla del Oso, y en donde ahora sólo hay una estación meteorológica encontraron una casa de madera, al parecer construida en 1822 y en la que alguien debió habitar, a pesar de que entonces el "calentamiento global" no había aún llegado (En la isla del Oso).

Luego, el otro día, cuando ya el barco se metía entre hielos, se acercó un oso polar curioseando. Se fue poco después decepcionado de no poder zamparse a nadie y desapareció en el horizonte blanco. La verdad es que en las islas Svalbard, a donde se dirige el barco, es en donde en los últimos años más ha aumentado la población de osos, pero esto no lo dice la reportera. Quizás ni lo sepa. Se calcula que hacia 1970 había en las Svalbard unos mil osos y ahora hay unos tres mil (PolarbearsSvalbard.pdf). Todo ha sido cuestión de prohibir cazarlos.

Para enterarse mejor del asunto del Artico, y en especial de sus rutas, de si se abren o se cierran, del posible efecto de los rompehielos, etc, les recomiendo que sigan en el foro meteored.com los últimos posts sobre el tema (Banquisa en el Ártico: presente y futuro del hielo marino). Se enterarán de cómo son las cosas de verdad, obtendrán links interesantes sobre la historia del Artico (El Ártico se calienta...) y podrán hacer un seguimiento diario, con gráficas y mapas, de lo que realmente allí ocurre.

Esto les llevará más de diez minutos.



08 abril 2009

Artico y Antártida, al revés

Estos días ha comenzado el deshielo de la banquisa marina del Artico y también, por el contrario, la congelación de la banquisa de la Antártida. Los periódicos, sin embargo, y la NASA, desentendiéndose de comunicar los hechos de forma objetiva y clarificadora, han preferido utilizar una vez más el "escándalo" del posible "colapso" de la plataforma Wilkins.


Esta plataforma de hielo sobre el mar tiene un tamaño que es relativamente muy pequeño en comparación con el ritmo de congelación de la banquisa antártica, de tal manera que su posible colapso no queda reflejado en la evolución de la extensión total del hielo. Además se encuentra en la costa oeste de la Península de la Antártida, una zona que sí se ha calentado notablemente en las últimas décadas, pero que es una excepción con respecto al conjunto de la Antártida. Pongo un mapa con la situación del hielo estos días y una gráfica de la extensión del hielo marino en los últimos meses.



La línea azul que representa la evolución de la extensión en el 2009 va por encima de la negra, que representa la evolución de la extensión media en el período 1979-2000 (las mediciones satelitarias comenzaron en 1979). La extensión actual es menor que la del año pasado por estas fechas pero mayor que la media.

En el Artico las cosas son diferentes. Pongo el mapa y la evolución de la extensión de la banquisa abajo:



ref.: National Snow and Ice Data Center

para seguir la evolución del Artico, recomiendo entrar en el foro de meteored:
Banquisa en el Ártico: presente y futuro del hielo marino




30 julio 2010

La línea roja


Los aficionados a la discusión climática seguimos estos días la evolución de la línea roja, que representa la evolución diaria de la extensión del hielo marino que recubre el Artico este año. Como es verano en el hemisferio norte, el hielo se derrite y la extensión disminuye. Hoy es de poco más de 7 millones de km2. Llegará a un mínimo a finales del verano. Luego, la falta de sol hará que el agua superficial del Artico se vaya de nuevo congelando y su extensión aumente.

La intriga de las próximas semanas reside en si ese mínimo será o no inferior a los de años anteriores. En el 2007 fue el récord. Luego, en el 2008 y el 2009, los mínimos no lo fueron tanto. El que haya más o menos nubes en el Artico durante las próximas semanas será determinante para el camino que siga la línea de este año, la línea roja.

A mí me parece que un Artico deshelado durante unas semanas del verano no puede ser sino bueno, pero, por no soportar a los ecologistas, prefiero, la verdad, que la línea roja inicie su ascensión cuanto antes.



07 enero 2007

No me preguntes por qué


Hoy leo en el Diario Vasco la entrevista a Apellániz, un astrofísico de aquí que trabaja en USA en no sé qué (pero en climatología, no). El periodista le pregunta si el es de los que se cree lo del "cambio climático". La respuesta es que claro que sí, cómo no, ya nadie duda de eso (al parecer, el periodista Ezkiaga dudaba un poco), y que se lo pregunten si no a su mujer, que tuvo que ser evacuada de Houston durante el Katrina. Me imagino que éste será uno de los miles de científicos que entran en el ladrillo del consenso con el que se nos machaca a los escépticos.

Pero hoy quería escribir de otra cosa. De cómo este invierno ha comenzado teniendo una circulación de vientos del oeste demasiado "normal", demasiado del oeste, lo que se aprovecha para hablar del cambio climático.

No sé si esto es explicar algo, pero me parece que este invierno, hasta ahora, ha habido menos fugas desde el Artico de masas de aire frio que las que hubo el año pasado, en el que tuvimos un comienzo de invierno superfrío. Nos han invadido menos "olas de frío" de aire ártico.

Por qué no lo sé. Ocurre que este invierno los vientos del oeste que rodean el Artico son intensos y con pocas ondulaciones, como debe ser. Lo que se llama el "vórtice polar" está reforzado y el aire que allí se va enfriando en la larga noche polar permanece secuestrado por este anillo de vientos (casi tanto como lo que suele pasar en la Antártida, en donde los vientos del oeste que la rodean son más intensos y por lo general se ondulan menos).

El alto índice NAO (North Atlantic Oscillation) y AO (Arctic Oscillation) de estos meses indica este reforzamiento del vórtice. En la gráfica aparece el índice AO, que es como el NAO pero para todo el Artico. Cuando el índice es alto es grande también la diferencia de presión entre las bajas subpolares y las altas subtropicales (Islandia-Azores, p. ej.) y los vientos del oeste que soplan entre estos centros de acción son más fuertes.

Achacar esto al "cambio climático" y en concreto al incremento del CO2 (que es lo que indirectamente se hace al acusarlo de que este año falte la nieve en los Pirineos o los Alpes) es sumamente incierto. Pero el consenso y la fe pasan de explicaciones.

09 mayo 2007

Artico, Antartida y Trópico, diferentes



En los últimos 17 años, desde Enero de 1990 hasta Marzo de 2007, la evolución de la temperatura, mes a mes, ha sido bien diferente en tres regiones significativas de la Tierra, aunque el incremento del CO2 haya sido el mismo en todas partes (ya que aunque su exceso se emite prioritariamente en el hemisferio norte, su larga vida en la atmósfera, permite que los vientos lo repartan homogéneamente, o casi, por todas las latitudes).

Estas regiones a las que me refiero, definidas en grados de latitud, son el Artico (70ºN-90ºN), Antártida (70ºS-90ºS) y Trópico (20ºN-20ºS).

El Artico muestra una tendencia a calentarse, pero la Antártida no. En el Trópico lo más sigificativo es la influencia de El Niño, especialmente en el bienio 1997-98.

Los valores de las gráficas son las diferencias con respecto a las medias mensuales del período de referencia 1979-1998, en la capa superficial de la troposfera, desde 0 a 3.000 metros de altura. Son datos de satélite. Los aparatos captan la intensidad de las microondas que emite el oxigeno de esta capa. Esta intensidad permite determinar la temperatura del aire en esa capa. (pinchar las imágenes para verlas más grandes)



referencia: los datos de John Christy y Roy Spencer, Universidad de Alabama en Huntsville /NASA. Las gráficas las he hecho yo.

21 febrero 2007

Artico, este invierno más hielo



Con unas tres semanas de adelanto, el área de hielo del Artico ha batido ya el máximo invernal del año pasado y el del anterior. Todavía le faltan unos 500.000 km2 para llegar a la media del período 1979-2002, pero quizás ocurra en los próximos días.

En el "New York Times", raro, se recomendaba el otro día un libro en el que una pareja de geólogos, padre e hija, dedicados a la geomorfología costera, explican lo imposible de encerrar a la naturaleza en unos cuantos números y unas cuantas fórmulas que supuestamente permiten predecir el futuro a 100 años vista. Si los modelos fracasan en predecir la evolución de las playas (las olas son cada una muy suya y particular), más difícil es todavía modelizar el clima a largo plazo, en el que , aparte del CO2, intervienen cientos de factores complejos y mal comprendidos.

Es probablemente más útil observar los cambios y los caprichos de la naturaleza, y disfrutar haciéndolo mientras se obtienen lentas enseñanzas, que creerse ciegamente y a la primera las tragedias que vaticinan los modelos, sin preguntarse ni cómo lo hacen.

Sobre el hielo del Artico tengo esta página más completa:
http://homepage.mac.com/uriarte/hieloartico.html

referencia:http://www.nytimes.com/2007/02/20/science/20book.html?ex=1172725200&en=523951de4504cb8b&ei=5070&emc=eta1

17 marzo 2009

Deshielo en el Artico

Estos días comienza el deshielo del Artico. Los bordes de la banquisa invernal que ahora recubre ese océano comenzarán a licuarse. Dependiendo de diversos factores, como la insolación y las corrientes, habrá más o menos deshielo que el año pasado. Esta capa de hielo marino tiene unos 14 millones de kilómetros de extensión en su máximo de marzo y apenas entre 4 y 6 millones de kilómetros cuadrados en su mínimo de septiembre. La tendencia de su extensión, salvados los vaivenes estacionales, ha sido de disminución en los últimos años. Cierto. En el verano del 2007 se descongeló hasta alcanzar una extensión mínima, que no lo fue tanto en 2008. Veremos qué pasa en el verano de 2009.



No se suele saber que esa capa de hielo tiene un espesor, incluso en invierno, de tan sólo unos 3 metros y que, por debajo de ella, se pueden superar hasta los 4.000 metros de profundidad de agua líquida. Pongo un mapa de la batimetría de este océano profundo, refugio de submarinos.

No es cierto que los mínimos de extensión de la banquisa estén alcanzando records históricos. Por ejemplo, un artículo reciente en Geophysical Research Letters indica que se han encontrado en la costa norte de la isla de Ellesmere, al noroeste de Groenlandia, algunos restos de maderas traídas de lejos y llevadas a la deriva, que fueron depositadas allí hace unos 300 o 400 años, cuando la costa, en algún intervalo caliente, quedó algún verano libre de hielos y el agua fluía, cosa que hoy no ocurre.

Mucho más abundantes son las maderas sedimentadas allí durante el óptimo caluroso de la primera mitad del Holoceno, entre hace 10.000 y 5.000 años, cuando por supuesto las emisiones de CO2 antrópicas, aparte de algunas hogueras que encendieran los neolíticos, eran nulas.


ref. Artico-extension

England J.et al., A millenial-scale record of Arctic Ocean sea ice variability and the demise of the Ellesmere Island ice shelves, GRL, 4 October 2008

mapas en : Arrigo K. et al., Impact of a shrinking Arctic ice cover on marine primary production, GRL, 3 October 2008

08 junio 2014

Hielo marino en el Artico y en la Antártida




Mayo. Extensión del hielo marino en el Artico y en la Antártida . 

(la tendencia a la disminución en el Artico es algo menor que la tendencia al aumento en la Antártida)

10 septiembre 2011

Calor de ozono

Número de días en 2010 en el que se superó en algún lugar del país el umbral de ozono nocivo

Hoy publica El País un interesante artículo sobre unos datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente. España, por su fuerte insolación, es una de las zonas más afectadas por el aumento de este gas nocivo para la salud humana.

Hay otro aspecto interesante. El CO2 no tiene nada que ver en la formación de ozono. Pero el ozono es también un gas invernadero, de lo cual se habla poco, ya que a los modelos se les escapa su realidad numérica dada su enorme variabilidad.

Sin embargo, para algunos científicos el incremento del ozono troposférico es el principal factor del calentamiento del Artico y es posible que tenga una señalada influencia también en zonas soleadas y contaminadas por óxidos de nitrógeno como el sur de Europa. Sobre todo, en verano.

Aunque el catecismo ecologista habla de un ozono "bueno" y de un ozono "malo", la verdad es que el ozono estratosférico (más allá de 10.000 metros de altitud, el "bueno") y el troposférico (entre 0 y 10.000 metros, el "malo") son lo mismo y tienen las mismas propiedades. Tanto el de arriba como el de abajo detienen parte de la radiación ultravioleta y tanto el de arriba, que se localiza fundamentalmente en la baja estratosfera (a unos 15.000 metros de altura), como el de abajo ocasionan un efecto invernadero. Con respecto a esto último el IPCC estima qe la pérdida de ozono estratosférico ha ocasionado un enfriamiento global de 0,1 W/m2 y el aumento del ozono troposférico ha ocasionado un calentamiento global de 0,4 W/m2.

El calentamiento atribuído al ozono troposférico a escala global es tan solo la tercera parte del calentamiento atribuido al CO2. Ahora bien, así como el CO2, por su larga duración en el aire, se reparte más o menos homogéneamente por los dos hemisferios y es fácil de modelizar, el ozono troposférico es mucho más abundante en el hemisferio norte y más en unas zonas que otras, lo que puede hacer que sea mucho más importante en regiones sensibles como el Artico o el Mediterráneo.

Por ejemplo, el ozono transportado hacia el Artico desde los cielos contaminados de Norteamérica y , sobre todo, de Rusia y de China, ha podido ser la causa de entre el tercio y la mitad del calentamiento registrado allí en la segunda mitad del siglo XX (Shindell, 2006).

07 agosto 2013

Más hielo marino del normal



Anomalía en la extensión del hielo marino en el Artico y en la Antártida (1979-2014, en miles de km2)

Hoy, 7 de Agosto de 2013, en el Artico hay casi un millón de km2 menos de hielo marino que el normal en los últimos 25 años. Sin embargo en la Antártida hay algo más de un millón de km2 de hielo marino más que el normal. Así que hoy, en pleno agosto, hay un total de hielo marino superior al normal.

Los periodistas y los ecologistas-miami como Alejandro Sanz, al servicio de Greenpeace, suelen hablar solamente del hielo del Artico y atribuyen la disminución al CO2, pero la cantidad de CO2 ha aumentado homogéneamente en el norte y en el sur.

Batiburrillo de ignorantes y aprovechados.

Cryosphere

05 septiembre 2006

Congelación del Artico




Todos los otoños e inviernos la banquisa de hielo de la superficie del Artico se extiende ocupando todo ese océano, y todas las primaveras y veranos se encoge ocupando sólo la mitad. La banquisa (que como otros términos geográficos viene del francés "banquise", banco de hielo) es superficial y apenas tiene dos o tres metros de espesor medio. Debajo de ella se pasean los submarinos (la profundidad máxima de las aguas supera los 4.000 metros).

Estos días pasados el área de hielo del Artico alcanzó su mínimo anual del 2006 y ya ha comenzado de nuevo a aumentar. El mínimo ha sido menos bajo que el del año 2005, pero también menos bajo que en 1990,91,93,95,98,99 y 2002. Es decir, que no va a salir en los periódicos.

Todos los inviernos el área de hielo alcanza un máximo aproximado de unos 13 o 14 millones de kilómetros cuadrados y un mínimo aproximado de unos 5 o 6 millones de kilómetros cuadrados. Este año no ha sido diferente.

Ha habido épocas, en este mismo interglacial en el que vivimos desde que acabó la glaciación hace 11.500 años, en las que se sabe que la banquisa retrocedía mucho más en verano. Estudios recientes indican que a mediados del Holoceno, la temperatura superficial de las aguas llegó a ser en Agosto en los mares subárticos unos 5ºC superior a la actual. Se sabe por estudios de fósiles de ballenas jorobadas migratorias que el “paso del noroeste”, entre el estrecho de Bering y el estrecho de Davis estaba abierto hace unos 9.500 años.

En la actualidad los hielos de los mares que bañan el archipiélago ártico canadiense no se derriten en verano lo suficiente como para permitir el paso, por lo que los stocks del Mar de Bering (Pacífico) y del Estrecho de Davis (Atlántico) de esta especie no se entremezclan. Así que las ballenas de uno y otro lado, como los coreanos, tendrán que esperar un rato para reunirse de nuevo.

23 julio 2006

Un polo sí y el otro no




El comportamiento del Artico y de la Antártida son muy diferentes. El Artico en los últimos años ha mostrado una clara tendencia al calentamiento pero la Antártida ha mantenido su temperatura.

En las gráficas de arriba se representan las desviaciones mes a mes desde Enero de 1990 hasta Junio de 2006 con respecto a las medias mensuales del período de referencia 1979-1998. Son mediciones hechas por satélites de la temperatura del aire de la baja troposfera (entre 0 y 3.000 metros).

El CO2 ha incrementado su concentración en toda la atmósfera de forma homogénea, de tal manera que ahora el aire sobre el Polo Norte contiene el mismo exceso de ese gas que el contiene el aire sobre el Polo Sur. Sin embargo las tendencias de la temperatura en ambos polos son muy diferentes.

Hay diversas teorías sobre el por qué el Artico se ha calentado. Las explico aquí:
http://homepage.mac.com/uriarte/hieloartico.html#causascalentamiento

11 septiembre 2007

Osos y pingüinos


Estos días las banquisas, o hielos marinos, del Artico y de la Antártida cubren áreas muy desiguales. Pongo arriba dos mapas a la misma escala que permiten comparar visualmente la extensiones el pasado 7 de Septiembre.

Es ahora el final del verano boreal y la banquisa ártica queda muy reducida. Este año además ha batido ampliamente el récord de los mínimos desde 1979, año en la que comienzan las mediciones satelitales.

Es ahora también el final del invierno austral y la banquisa que rodea la Antártida cubre un área enorme, que también, aunque menos espectacularmente, ha batido el record de extensión máxima desde que se hacen mediciones.

Comienza a ponerse oscuro el Artico y a aclararse el cielo sobre la Antártida.

Dentro de seis meses la banquisa ártica, con un par de metros de espesor de hielo, recubrirá de nuevo todo ese océano y algunas aguas colindantes, como las del mar de Bering. Entre los huecos que se abran saldrán a respirar las focas. Los osos las estarán esperando ansiosos por zampárselas.

En la Antártida desaparecerá por completo la banquisa marina que la rodea. Los pingüinos tomarán el sol en las rocas de la costa. Para darse un chapuzón y comerse unas gambas no tendrán que caminar mucho pues el agua quedará ahí mismo, muy cerca.

referencia: Institute of Environmental Physics, University of Bremen